
Zona Hielo es un proyecto con alma internacional, inspirado por una profunda pasión por el hockey sobre hielo y el anhelo de llevar la emoción de este deporte a toda la comunidad hispanohablante.
La idea nació de sus fundadores, Iker Lorenzo y Benjamín McEuen, quienes fueron compañeros de trabajo en una empresa, donde Iker desarrollaba contenido de marketing y Benjamín se desempeñaba como abogado corporativo. La idea surgió durante una conversación sobre hockey, cuando Iker y Benjamín se plantearon por qué faltaba contenido de calidad sobre este deporte en español. Identificaron esta carencia como una barrera importante para el público de habla hispana. Fue entonces cuando tomaron la decisión de desarrollar una plataforma para resolverlo.
El resultado fue Zona Hielo.
Sobre los fundadores:
Iker Lorenzo nació en la Ciudad de México, donde el hockey sobre hielo era casi invisible en comparación con deportes como el fútbol o el fútbol americano. Desde niño jugó soccer, y en su adolescencia fue receptor en un equipo de americano, por lo que siempre estuvo conectado al deporte, la estrategia y el contacto físico.
Su primer encuentro con el hockey fue gracias a la película de los Mighty Ducks. Esa chispa lo llevó a explorar videojuegos del deporte, aunque al principio jugaba sin entender del todo las reglas. Le atraía esa mezcla entre la dinámica del fútbol y la rudeza del americano. Durante años, siguió enganchado al hockey principalmente a través de los videojuegos, viendo clips de goles, atajadas, fintas y peleas, mucho antes de siquiera ver un partido completo.
Su relación con el hockey cambió radicalmente después de un viaje a Canadá, organizado por su ahora esposa. Volaron primero a Calgary y, desde ahí, visitaron Banff en pleno invierno. Fue en ese viaje donde Iker se enamoró del paisaje, el frío, la cultura… y, por supuesto, del hockey. De regreso a México, decidió tomárselo en serio: se suscribió para ver partidos, estudió las reglas, y eligió oficialmente a los Calgary Flames como su equipo. Desde entonces, es un fan en toda la extensión de la palabra.
Años después, regresó a Calgary con su novia. En ese viaje cumplió un sueño: ver a los Flames jugar en vivo en el histórico Saddledome. Y como si fuera poco, ese mismo viaje terminó en una propuesta de matrimonio… con un gorro de los Flames puesto. Así que sí, no hay duda: Iker es Flame. Y lo sabe.
Benjamín nació en Ann Arbor, Míchigan, al norte de Estados Unidos. Siendo niño en la década de los noventa y viviendo cerca de Detroit, desarrolló un amor y una lealtad casi religiosa por los Red Wings (su familia era tan fanática que para cada partido, su abuela encendía una vela para apoyar al equipo).
En 1999, dejó “Hockey Town” para mudarse al sur del país y desde entonces ha vivido en muchos otros lugares, incluyendo Europa. Pero en cada sitio, encontró un hogar en la comunidad del hockey sobre hielo.
Benjamín aprendió español en el trabajo. Trabajó tres años en la construcción con un jefe y un equipo mexicanos y, desde ese momento, ha compartido su pasión por el hockey con la gente de Centro y Sudamérica.
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